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Artículo publicado en Noviembre y Diciembre 2011

Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de 1875 en Kesswil, Suiza. Fue médico psiquiatra y figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis: pionero de la psicología profunda, fundó la escuela de Psicología Analítica. Murió el 6 de junio de 1961.
El siguiente artículo propone, si bien no un análisis exhaustivo de su carta natal, si un recorrido por su Sol y su Luna. Se usarán orbes de hasta diez grados en el análisis de los aspectos de cuadratura y oposición.

El Sol representa la función paterna en cuanto dadora del sentido de la identidad; refiere a nuestras inclinaciones y objetivos; es el núcleo aglutinador de la conciencia, de lo que conocemos de nosotros mismos.

Para Jung, el Sol emplazado en Leo da cuenta de su personalidad avasalladora e imponente. Si bien fue un niño extremadamente introvertido, ya en la juventud, y sobre todo a partir de su desarrollo físico, se transformó en un hombre atractivo y carismático, que ocupó posiciones de protagonismo. Hoy en día se lo considera el suizo mas famoso y en su país de origen hay incluso estampillas con su imagen.
El hecho de que el Sol esté ubicado en la casa siete, la de los vínculos, marca la importancia de las relaciones en su vida, y la tendencia a sentirse atraído por personas “solares”, que se destacan. A los 21 años Jung conoció a Emma Rauschenbach, mujer bella y culta, hija de un acaudalado industrial y que siete años mas tarde contraería matrimonio.

Según el astrólogo argentino Eloy Ricardo Dumon *, en su Manual de Astrología Moderna este sector no solo refiere al cónyuge sino que abarca a socios o amistades íntimas e incluso a enemigos conocidos. Desde esta perspectiva podríamos decir que Freud también representó para Jung los aspectos solares de su personalidad. Se pusieron en contacto en 1906 a partir de los estudios de asociaciones de palabras realizados por Jung mientras trabajaba en el Hospital Neuropsiquiátrico Burghölzli de Zurich. Dichos estudios confirmaban las observaciones que Freud ya había hecho sobre el inconsciente. Un año mas tarde tuvieron oportunidad de conocerse personalmente y según Jung mismo declaró, Freud fue el primer hombre de verdadera importancia que conoció. La atracción fue mutua, y muy pronto Jung pasó a tener un papel protagónico en el movimiento psicoanalítico, e incluso llegó a ser elegido el primer presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional y director de la primera revista psicoanalítica.
Sin embargo, apenas cuatro años después de conocerse se convirtieron en enemigos. Es interesante recalcar que uno de los motivos que llevó a la ruptura fue la actitud paterna, función solar por excelencia, de Freud hacia Jung. Freud incluso llegó a declarar, a modo de explicación por la ruptura, que como él era el padre (o sea el Sol) del psicoanálisis, Jung deseaba matarlo para convertirse en el único dueño de esa madre hermosa.

En cuanto a su Sol en cuadratura a Neptuno, el desempeño de Paul Jung, su padre, como clérigo, es una manifestación típica de un contacto entre el Sol (función paterna) y Neptuno (lo espiritual, el “mas allá”). En Jung el contacto entre el Sol y Neptuno se manifestó a lo largo de su vida a través de sus sueños y de su pasión por la exploración del inconsciente y de los lenguajes simbólicos. Jung se interesó por la hipnosis, el IChing, la astrología y sobre todo por la importancia de lo simbólico en la vida del hombre, todas manifestaciones de Neptuno. Consideraba a los sueños como portavoces del inconsciente, plenos de realidad psíquica, y sus aportes al análisis de la actividad onírica fueron extensivos y de largo alcance.

La Luna es indicadora de los primeros años de vida y el ambiente emocional del hogar en la infancia. También simboliza nuestra percepción de la madre y la huella que nos quedó de cómo fuimos amados, protegidos y nutridos por ella. Como Jung tenía la Luna en Tauro la memoria de su infancia estuvo ligada sobre todo a las percepciones y sus vivencias se relacionaron en gran medida con los sentidos, la comida, lo material. En su autobiografía Recuerdos, sueños y pensamientos sostiene que “…mi madre fue una muy buena madre… cocinaba maravillosamente, era sociable y agradable…” También evoca, ya pasados los ochenta años, detalles de sus primeros años de vida que son del orden de lo sensorial: “Estoy sentado en nuestro comedor…comiendo leche tibia con migajas de pan en ella. La leche tiene un gusto agradable y un olor particular. Esta fue la primera vez que tomé conciencia del olor de la leche…”
Su Luna recibe aspectos que la afligen y le dan un giro a su significado. Junto a Plutón, es el punto focal de una T cuadrada** de cuadruplicidad fija en la que participan Saturno y Urano. Esta configuración indica la necesidad de vencer grandes obstáculos para satisfacer una gran ambición. Su carácter fijo le da enorme fuerza de voluntad y determinación, pero también anhelo de poder y un carácter de tipo tiránico. Justamente el aspecto tiránico de la personalidad de Jung es uno de los que mas recalcan sus detractores. El psicoanalista norteamericano Richard Noll llega a afirmar en su libro Jung: el Cristo ario que Jung no toleraba las discrepancias, a las que consideraba críticas contra su persona, y que cualquier desafío a su autoridad suscitaba su ira.

Tal vez una de las manifestaciones mas evidentes del aspecto de su Luna a Saturno fuera su temperamento melancólico y triste que hubo de marcar su niñez solitaria sin hermanos. El ambiente de su hogar, donde predominaba el mas estricto protestantismo y en el que además no reinaba la felicidad entres sus padres puede tomarse también como una exteriorización de este contacto. Asimismo es característica de este aspecto la carencia, en este caso de tipo económico, que lo acompañó durante la primera parte de su vida. Relata en sus memorias su incomodidad frente a sus compañeros de estudios en su infancia por la desventaja económica de su familia. Incluso cuando a sus 20 años murió su padre, estuvo a punto de verse obligado a abandonar la carrera de medicina por falta de dinero. Solo pudo completarla gracias a la ayuda financiera que recibió de un tío.
La conjunción a Plutón le confirió intensidad emocional, aptitud para actividades de
tipo curativas y para la investigación. Pero también describe una madre vivida como posesiva y absorbente que le producía sueños de ansiedad en su niñez. Jung la percibió como una mujer con un costado instintivo que podía ser oscuro e impredecible y que por momentos tenía conductas temibles.”… su personalidad inconsciente hacía acto de presencia. Esa personalidad era inesperadamente poderosa: consistía en una figura sombría e imponente que poseía una autoridad inexpugnable…Estaba seguro de que consistía de dos personalidades, una inocua y humana, la otra intimidante.”

En su aspecto positivo, el hecho de estar en contacto directo con las facetas mas oscuras y escondidas de la naturaleza humana fue lo que lo llevó a sacar a la luz los sentimientos mas recónditos y al mismo tiempo le dio la capacidad de crear contextos lunares, o sea protectores y contenedores, para que otros expusieran sus sentimientos y rebelaran sus secretos. A lo largo de su carrera profesional Jung insistió con que la verdadera terapia comienza con la investigación de la historia personal secreta de la persona aquejada por una enfermedad y que todo diagnóstico debe ir acompañado por tanto de dicha historia personal antes de recabar en la correspondiente solución psicoterapéutica.
El contacto de su Luna a Urano refiere a cambios abruptos en sus primeros años de vida, la inestabilidad emocional de su madre y lo femenino vivido como inseguro y poco fiable. En sus memorias Jung utiliza estas palabras para referirse a sus sentimientos cuando a sus tres años su madre debió ser internada, ausentándose por unos meses de su hogar: “Estaba profundamente preocupado por la ausencia de mi madre. De ahí en mas, siempre sentí desconfianza cuando la palabra amor era mencionada. El sentimiento que asociaba con mujer fue por largo tiempo el de inseguridad innata.”

El dilema que presenta este aspecto es como conciliar la necesidad de vínculos que provean de seguridad, o a lo sumo de estabilidad (expresada por la Luna en Tauro) con el anhelo uraniano de mantener relaciones libres de ataduras y convencionalismos. Como la cúspide de la casa siete está en Cáncer, signo regido por la Luna, y además Urano está emplazado en esta área, es lógico suponer que Jung buscó resolver esta tensión manteniendo relaciones significativas con mujeres muy diferentes entre sí que representaban sus propias tendencias internas.
En este sentido seguramente el ejemplo mas vívido sea el affaire extramatrimonial que mantuvo, a partir de 1914 y hasta 1940, con su entonces paciente y posterior psicoanalista junguiana Antonia Wolff. Típicamente uraniano, por lo poco convencional, Jung mantuvo el vínculo de manera abierta, a tal punto de que todos los miembros del círculo de analistas de Zurich estaban al tanto del mismo. Asimismo es propio de Urano que la relación se haya caracterizado por el intercambio intelectual entre ambos, y fue a partir de este vínculo que desarrolló su teoría de los tipos psicológicos.

A pesar de las presiones de Antonia, Jung se negó a divorciarse de su esposa Emma, que encarnaba para él la seguridad y estabilidad taurinas. Llegó a considerar a Toni su “segunda esposa”, una representación de su propia “ánima”, o sea de uno de los aspectos femenino de su psiquismo. Este vínculo triangular fue difícil para las dos mujeres, pero con el tiempo llegaron a aceptarlo y lograron crear un espacio de cordialidad entre ambas. Fruto del trabajo conjunto entre los tres fue el desarrollo de las teorías junguianas acerca del ánima y ánimus.

Acuario en casa uno

Además del ascendente, debe tenerse en cuenta el resto de la primera casa que abarca también el signo de Acuario, indicando la inclinación de Jung por pensamientos e ideas originales, y su urgencia por encontrar su propio camino.
Acuario está gobernado tanto por Saturno, que también rige a Capricornio, como por
Urano. La oposición entre estos dos planetas en este tema natal puede ser vista como la confrontación entre una parte de su personalidad que era conservadora, estructurada y buscaba adaptarse a los parámetros tradicionales haciendo frente a otra de naturaleza rebelde, transgresora y dispuesta a ir en pos de la verdad a cualquier precio. En sus propias palabras “yo soy uno pero contrapuesto a mí mismo, soy viejo (Saturno) pero joven (Urano) al mismo tiempo.”

Jung ambicionaba ser un exitoso hombre de ciencia, pero que también presentaba aspectos díscolos y estaba sujeto a estallidos emocionales, propios de un contacto entre el severo y disciplinado Saturno y el intermitente Urano.
Su valoración por la verdad, tan propia de Urano, fue una de las razones de su ruptura con Freud: aunque para Jung su amistad con el renombrado psicólogo era una oportunidad de obtener gran prestigio personal, disentía con ciertos aspectos de su teoría, y no estuvo dispuesto a sacrificar su independencia intelectual.

Cita en su autobiografía un episodio con su maestro que fue un gran golpe para la relación, acontecido en EEUU en 1909: mientras interpretaban sus respectivos sueños, Freud se rehusó a dar detalles del suyo para salvaguardar su autoridad. Para Jung fue en ese momento que la perdió del todo, por colocar la autoridad personal por sobre la verdad, y prefirió seguir su propio camino.

Los aspectos de Saturno: la cuadratura a Plutón

Como la cuadratura representa la tensión existente entre dos funciones psíquicas, la persona experimenta conflictos entre las áreas que cada planeta representa porque la conciencia los percibe como irreconciliables. La resolución mas común ante la disyuntiva es que uno se identifique con la energía simbolizada por uno de los planetas y deposite el otro en los que lo rodean, viviendo el conflicto interno a través de los demás. En el caso de la cuadratura entre Saturno y Plutón es lógico suponer que Jung se haya identificado, por lo menos al principio de su vida, con la energía de Saturno por estar este emplazado en la casa uno y ser parte de su manera de adaptarse al mundo y por lo tanto mas accesible a su conciencia.

Saturno es el planeta de las estructuras, y Plutón tiene como función destruir las formas establecida para permitir un nuevo nacimiento. Este aspecto se caracteriza por la obsesión y el miedo al poder, tanto a expresar el propio poder como el que ostentan otros. Es común que la persona sienta desconfianza hacia las figuras de autoridad e intente sabotearlas para evitar ser controlado por estas.
En su carta natal Plutón se encuentra emplazado en conjunción a la Luna en los últimos grados de su casa tres y con influencia en la casa cuatro. También tiene incidencia en la casa seis por tener esta cúspide en Cáncer, signo gobernado por la Luna. Además rige el noveno y décimo sector, ambos con ascendencia en Escorpio. Esto significa que la cuadratura entre estos dos planetas se manifestó en muchas áreas específicas de su vida: su modo de pensar y comunicarse, el ambiente familiar de sus primeros años de vida, lo laboral y la salud, los maestros y filosofía de vida, su posición social en el mundo.

Uno de los símbolos de Saturno son las piedras, por su solidez y durabilidad. Es bien descriptivo de este aspecto el hecho de que de niño se entretuviese construyendo fortalezas de piedras (Saturno) que luego destruía (Plutón). Por estar Saturno en cuadratura a Plutón, para Jung una energía siempre vino acompañada de la otra, y para él las rocas no solo representaban la durabilidad típica de lo saturnino sino también lo secreto y oscuro propio de Plutón. Quizás uno de los hechos mas significativos de su infancia haya sido su íntima y misteriosa relación con una roca en la que solía sentarse a cavilar y con la cual identificaba aquella parte de él mismo que era imperecedera y atemporal. Mas adelante, al acercarse a los cincuenta años, sintió la necesidad de lograr un tipo de representación en piedra de sus pensamientos mas íntimos y de los conocimientos que había adquirido, de labrar una confesión personal, dando lugar a la construcción de una casa circular en forma de torre, al borde del Lago de Zurich. Su forma ovalada representaba lo femenino o maternal, ya que Plutón se encuentra conjunto a la Luna; carecía de agua potable y electricidad y se convirtió en un lugar de retiros espirituales donde se sentía “el antiguo hijo de su madre”.

Jung reconocía ya desde la juventud un dualismo interno: estaba convencido de tener dos personalidades a las que denominó Personalidad Número 1 y Personalidad Número 2. En sus propias palabras: “Vivía en dos épocas simultáneamente y era dos personas diferentes”. Su Personalidad Número 1, caracterizada por Saturno, participaba en el mundo común cotidiano, pero también ambicionaba ser un hombre de ciencia, alcanzar éxito académico y una vida culta y prestigiosa. Describe a su Personalidad Número 2 como mucho mas inquietante, lo llama ese Otro al que había identificado con el secreto de la gracia de Dios, un Dios que “quería obligarme a hacer el mal con el fin de experimentar su gracia”. Plutón rige su casa nueve, que refiere a lo religioso y representa nuestra imagen de Dios. Desde pequeño Jung tuvo experiencias en las que sentía que Dios lo ponía a prueba tentándolo con pensamientos pecaminosos e inexpresables; esto lo confrontaba con la imagen cristiana establecida de una divinidad enteramente bondadosa. “Dios puede ser terrible” dice en sus memorias y relata como de niño tuvo la siguiente visión, mientras asistía a un servicio religioso: “…vi ante mí la catedral, el cielo azul, y a Dios sentado en Su trono de oro, muy por encima del mundo…cuando desde abajo del trono un trozo de excremento enorme cayó sobre el nuevo techo reluciente, lo hizo añicos y derrumbó las paredes de la catedral”. Estas experiencias de Dios lo marcaron para siempre…y lo separaron de su padre Paul, pastor protestante que se apoyaba ciegamente en los conceptos establecidos de la divinidad.

Fue recién a los 20 años, mientras cursaba sus estudios de medicina, que a partir de su encuentro con la psiquiatría vislumbró el modo de satisfacer tanto su interés por las ciencias naturales como por las ciencias del espíritu. El campo de investigación de la psiquiatría abarca las áreas del sueño y de la locura y de los fenómenos parapsicológicos, permitiéndole espacio tanto para su Personalidad Número 1 como para la Personalidad Número 2. Dice en sus memorias “Me hallaba en la más viva excitación, pues fue para mí como una fulminante revelación de que no había para mí otra meta más que la psiquiatría. Sólo aquí las dos corrientes de mi interés podían confluir y encontrar su cauce por medio de un declive común. Aquí se hallaba el campo común de las experiencias de los hechos biológicos y espirituales, que por todas partes yo había buscado sin encontrarlo. He aquí, por fin, el lugar en que el cruce entre mi naturaleza y espíritu era ya un hecho.”

Fue asimismo en esta época (a partir de sus 19 años) que empezó a participar de sesiones de espiritismo que le permitían comunicarse con el mundo de los muertos y los misterios espirituales que tanto atraían a su Personalidad Número 2. Su tesis de doctorado fue titulada: “Psicología y patología de los fenómenos ocultos”, (Leipzig, 1902) y se trata de un estudio sobre las manifestaciones mediumnicas de una prima. Queda claro que aunque se formó en la escuela materialista de psiquiatría clínica, su interés por los fenómenos parapsíquicos constituyó una influencia fundamental en su obra.

La cuadratura entre Saturno y Plutón y la relación con Freud

Según Liz Greene*** en su libro Saturno, un nuevo enfoque a un viejo diablo, el contacto entre Saturno y Plutón se asocia con la necesidad de sabotear a aquellos que se encuentren en una posición de autoridad, y con el aspecto mas oscuro de la autoridad que debe ser destruido para que pueda nacer algo nuevo. La autora comenta que cuando uno habla con una persona que tenga este aspecto en su carta “en el momento que intentamos imponerle alguna ideología o mantener algún tipo de control sobre ella, lo único que conseguimos es una perversa y violenta reacción”.

Jung conoció a Freud en 1906 y estuvo muy influenciado por quien consideró un gran maestro. Pero la casa nueve de Jung, que corresponde a los maestros y el pensamiento filosófico, tiene su cúspide en Escorpio, por lo que en el vínculo con Freud se hizo presente la cuadratura entre Saturno y Plutón. En marzo de 1909, Jung fue coronado príncipe heredero del movimiento psicoanalítico creado por Freud, título que seguramente satisfacía su necesidad de reconocimiento y brillo profesional. Sin embargo esa misma noche, en una conversación con Freud e irritado por las manifestaciones de este en contra del ocultismo, empezó a sentir un intenso calor en su diafragma. De repente se escuchó un ruido ensordecedor proveniente de la biblioteca de Freud como si fuera a derribarse sobre ellos. Puede decirse que la cuadratura entre Saturno y Plutón hacia acto de presencia a través de este fenómeno y que Jung intentaba derrumbar la teoría (simbolizada por los libros) y la autoridad del padre del psicoanálisis.

En sus memorias, lo relata del siguiente modo: “Mientras Freud exponía sus argumentos, yo sentí una extraordinaria sensación. Me pareció como si mi diafragma fuera de hierro y se pusiera incandescente —una cavidad diafragmática incandescente. Y en este instante sonó un crujido tal en la biblioteca, que se hallaba inmediatamente junto a nosotros, que los dos nos asustamos. Creímos que el armario caía sobre nosotros. Tan fuerte fue el crujido. Le dije a Freud: «Esto ha sido un fenómeno de exteriorización de los denominados catalíticos». «¡Bah —dijo él—, esto sí que es un absurdo!». «Pues no», le respondí, «se equivoca usted, señor profesor. Y para probar que llevo razón le predigo ahora que volverá inmediatamente a oírse otro crujido». Y, efectivamente: ¡apenas había pronunciado estas palabras se oyó el mismo crujido en la biblioteca!
Freud me miró horrorizado.”

Las progresiones y tránsitos de su carta natal a marzo de 1909 muestran que la Luna progresada se encontraba en conjunción a su Urano natal, exacerbando la rebeldía de Jung, y Neptuno transitaba sobre su Mercurio natal, propiciando la manifestación de lo inconsciente.
A lo largo de los años se acentuaron las dificultades en el vínculo entre ambos. En 1911 publicó Transformaciones y Símbolos de la Libido, libro en el que formuló su concepto de Inconsciente Colectivo, que se diferencia del de Inconsciente Personal descripto por Freud por ser de carácter impersonal, y en el que se encuentran los arquetipos o ideas primordiales

comunes a toda la humanidad. Además de sus diferencias conceptuales con respecto al inconsciente, Jung tampoco avalaba la teoría del “deseo incestuoso”, que para Freud consistía en el deseo literal de matar al padre para poder penetrar a la madre y que constituía la base de
su teoría del Complejo de Edipo. Desde el punto de vista de Jung, en cambio, el deseo incestuoso es en realidad un deseo de volver al útero materno para luego poder renacer espiritualmente, paso necesario en el proceso de individuación.
La relación terminó definitivamente en 1913, la separación lo afectó profundamente y contribuyó a un colapso nervioso. Plutón rige la casa diez, la del status, y parecería que una fuerza interior lo llevó a destrozar la posición profesional que tanto había ambicionado, de la misma manera que de niño sentía compulsión por destruir las fortalezas de piedra que había construido. Su disentimiento y posterior ruptura con Freud lo llevó a transformar su imagen pública, ocasionándole el ostracismo de su medio y precipitándolo en su viaje al inconsciente. Urano participa del contacto entre Saturno y Plutón formando una T cuadrada con estos dos planetas. Entonces, la ruptura con Freud no solo significó la pérdida de su posición socila y el enfrentamiento con la autoridad sino que también aportó una cuota de novedad y cambio propia de lo uraniano. El Sol de Freud, situado a 16º 19’de Tauro, se halla en cuadratura al Urano de Jung a 14º48’ de Leo. Justamente el enfoque de Jung permitió ampliar las teorías de Freud, trayendo nuevos aires a lo ya establecido: no en vano su nombre, Jung, significa joven.

Siguiendo con las diferencias conceptuales entre Freud y Jung con respecto al significado del incesto, el anhelo de renacimiento espiritual que para Jung constituye la finalidad del deseo incestuoso podría entenderse además como su propia necesidad de separarse del mundo de lo femenino arquetípico, simbolizado en su carta natal por la conjunción de la Luna y Plutón, para poder alcanzar la integridad psíquica. Este momento de separación de lo materno a nivel interno y de Freud a nivel externo coincidió con el tránsito de la Luna progresada por su casa ocho, indicando muerte y renacimiento de lo lunar; además Urano transitando por el ascendente propició una nueva etapa signada por cortes abruptos.
Al independizarse de Freud para defender sus propios puntos de vista, Jung se enfrentó a su temible personalidad Número 2, a los elementos impersonales de su psiquismo, aquellos que lo conectaban con el inconsciente colectivo (Plutón). La experiencia de separación con Freud le sirvió de apoyatura externa para este difícil y heroico proceso interno, y a partir de sus vivencias logró comprender mejor el funcionamiento de la psiquis. Fueron años de destierro e incomprensión, pero fructíferos, ya que en ellos sentó las bases de sus teorías, que prosiguió a desarrollar en el curso del resto de su vida.

Conclusión
Jung dedicó su vida al conocimiento y al autoconocimiento. Su legado fue extenso, pero tal vez su enseñanza mas significativa haya sido la valentía con la que se embarcó en la exploración de su realidad interior.

** T cuadrada: figura compuesta por dos planetas en oposición que a su vez están en cuadratura a un tercer planeta

***Liz Greene: astróloga inglesa con formación en psicología analítica y traspersonal. Autora de libros como Saturno y Las Luminarias.

*Stephen Arroyo: nació en Kansas Citi, EEUU en 1946. Astrólogo y psicólogo autor de numerosos libros de astrología.

**planeta retrógrado: movimiento aparente de un planeta hacia atrás con respecto de los grados del zodíaco. El significado del astro se vuelca hacia adentro tornándose una experiencia subjetiva.

*Aniela Jaffé nació en Alemania en 1903; fue analista junguiana, secretaria del Instituto C.G.Jung y secretaria personal de Jung. Su obra incluye los libros De la Vida y Obra de C.G.Jung y El Mito del Sentido en la obra de Jung.